Las Lunas Nuevas suelen asociarse con comienzos y nuevos proyectos. Sin embargo, no todos los comienzos implican hacer más cosas afuera.
Algunas lunas, como la Luna Nueva en Piscis, invitan exactamente a lo contrario: a ir hacia adentro.
A parar un poco. A escuchar. A ordenar lo que sentimos antes de intentar avanzar.
Muchas veces el cansancio, la confusión o la falta de claridad no vienen de lo que estamos viviendo hoy, sino de emociones y situaciones que venimos cargando hace tiempo y que todavía no terminamos de procesar.
Antes de empezar algo nuevo, necesitamos hacer espacio.
La escritura terapéutica puede convertirse en una herramienta simple y profunda para acompañar este momento. Cuando escribimos, aquello que da vueltas en la mente encuentra salida y empieza a ordenarse.
No se trata de escribir bien ni de producir un texto perfecto. Se trata de permitir que salga lo que necesita expresarse.
Piscis nos recuerda que primero limpiamos, después sembramos.
Escribir para comprender y liberar
Al escribir, muchas veces aparecen emociones o patrones que no veíamos con claridad: situaciones que se repiten, culpas que seguimos cargando, decisiones que todavía pesan.
La escritura permite sacar todo eso al papel y mirarlo con un poco más de distancia para comprender qué necesita soltarse.
No cambia el pasado, pero sí puede cambiar la forma en que lo llevamos hoy.
Por eso, esta Luna Nueva puede aprovecharse como un pequeño ritual personal de limpieza emocional.
Práctica de escritura para esta Luna Nueva
Buscá un momento tranquilo y escribí a mano durante unos minutos, sin interrupciones.
Antes de comenzar, respirá profundo algunas veces y preguntate:
• ¿Qué situación siento que se repite en mi vida?
• ¿Qué carga estoy listo para soltar?
• ¿Qué emoción necesito expresar y todavía guardo?
• ¿Qué quiero empezar a vivir diferente?
Escribí sin pensar demasiado, sin corregir y sin juzgar lo que aparece. Solo dejá que salga.
Cuando termines, podés leer lo escrito y preguntarte:
¿Qué parte de esto ya no necesito seguir cargando?
Si lo sentís, cerrá el ejercicio escribiendo una frase simple con aquello que quieras empezar a permitirte sentir o vivir.
Las Lunas Nuevas no siempre piden acción inmediata. A veces piden silencio, descanso y orden interno para que algo nuevo pueda nacer con más claridad.
Y si en este proceso aparecen emociones o situaciones difíciles de comprender o soltar, acompañarlo en un espacio terapéutico puede ayudar a ordenar más profundamente lo que hoy pesa.
Porque muchas veces, comenzar algo nuevo empieza por soltar lo que ya no necesitamos cargar.