Reflexiones desde un café y un scroll de más
Hay días en los que algo tan simple como leer comentarios en redes puede despertarte un malestar profundo.
A mí me pasó. Estaba tomando café, leyendo, y de pronto me invadió ese enojo que aparece cuando ves tanto juicio, tanta crítica gratuita, tanta opinión sobre la vida ajena.
Y entonces me salió escribir esto.
No es un texto planeado, es una descarga con alma.
Porque también me pregunto por qué últimamente me molesta tanto “la gente opinóloga”…
Y la respuesta fue clara: porque en algún momento yo también fui así.
💫Cuando el juicio se disfraza de opinión
Vivimos en un mundo donde todo se juzga: el cuerpo, el estilo de vida, la forma de pensar, cómo somos como pareja, hijos o personas.
Y nos olvidamos de algo simple: así como uno juzga al otro, también pueden opinar de vos.
De nada vale hacernos los espirituales, conscientes o amorosos si después vamos por la vida tirando veneno en forma de comentario.
Empecemos a mirar nuestra propia vida —que ya es mucho— antes de señalar la de los demás.
💫También caí en la trampa
Lo digo porque yo también he estado ahí.
He caído en la trampa de mirar al otro, de comparar, de opinar.
Pero aprendí que cuando me hago cargo de eso, dejo de alimentar la basura que veo en redes.
Últimamente me pregunté por qué me enoja tanto ver a los “opinólogos” de todo.
Y entendí que alguna vez también fui una.
Todos tenemos luz y sombra, y reconocerlo es el primer paso.
Yo soy muy autocrítica conmigo misma —más que con los demás—, pero hay algo que me cansa: ver cómo tanta gente pierde tiempo opinando sobre lo que no conoce.
💫Volver a mirar hacia adentro
Hoy decido confiar en que no todo está perdido,que aún dentro nuestro existe humanidad.
Leía comentarios y me asombraba el odio con que se escribe.
Nos creemos libres de eso, pero seguimos mirando el error ajeno en lugar de mirar el propio reflejo.
Y no hablo de grandes temas, hablo de lo cotidiano: esa necesidad de tener una opinión para todo.
Nos creemos con el derecho de juzgar a todos.
¿Y qué pasa con nosotros?
Estas no son palabras para venderte nada.
Es un escrito que nació en mi block de notas,
mientras tomaba café y necesitaba sacar el malestar que sentía al leer tantos juicios.
💫Quiero dejarte un pequeño ejercicio:
Cada vez que tengas ganas de opinar sobre alguien,
imaginá que eso te lo están diciendo a vos.
Leelo como si fuera un mensaje dirigido a tu alma,
y observá qué se mueve adentro.
💫La verdadera espiritualidad
Recordá: no te hace mejor persona meditar, rezar o hablar de energía, si después salís al mundo a criticar.
La verdadera espiritualidad se ve en cómo miramos al otro…
y en cómo nos miramos a nosotros mismos. ✨
🕯️ Escrito desde el alma, con un café y muchas preguntas.
– Gisele Della Corte 💜