Hay momentos en los que sostener deja de ser una virtud y empieza a sentirse como un peso.
No porque esté mal haber sostenido, sino porque algo interno cambió.

El pasaje de Capricornio a Acuario suele marcar ese punto.
Capricornio nos entrena en la estructura, en la responsabilidad, en cumplir.
En aprender a sostener lo que elegimos —y muchas veces también lo que no.

Pero cuando esa energía empieza a aflojar, aparece una pregunta inevitable:
¿esto que sigo sosteniendo hoy lo elijo… o simplemente lo mantengo por costumbre?

En este momento, la culpa suele activarse.
No porque estemos haciendo algo mal, sino porque una creencia vieja entra en conflicto con una verdad interna más actual.

Desde una mirada terapéutica, este pasaje se trabaja mucho desde la escucha de nuestra alma. Esa parte esencial que no responde al deber ni a la exigencia externa, sino a la coherencia interna. No apura decisiones, pero incomoda cuando seguimos viviendo desde estructuras que ya no nos representan.

Acuario trae un cambio de lógica.
Invita a revisar desde dónde pensamos, elegimos y sostenemos.
Cuestiona mandatos, creencias limitantes y formas de vida que funcionaron en otro momento, pero que hoy ya no acompañan el proceso interno.

En este pasaje, el cuerpo suele ser el primero en avisar.
No con grandes síntomas, sino con señales sutiles: tensión que no se va, cansancio en las piernas, respiración más corta, inquietud interna.
El cuerpo queda, muchas veces, entre dos órdenes: el de lo conocido y el de lo nuevo.

No es raro sentir pesadez o, por el contrario, ansiedad por moverse y cambiar.
El cuerpo registra el cambio de lógica antes de que podamos nombrarlo con claridad.

Uno de los trabajos más importantes de este tiempo no es decidir rápido, sino escuchar.
Escuchar qué creencias siguen activando culpa.
Escuchar qué miedos aparecen cuando pensamos distinto.
Escuchar qué parte interna ya no quiere sostener lo mismo.

Acuario no pide romper con todo.
Pide elegir con más conciencia.
Elegir con menos obediencia automática y más fidelidad interna.

Escuchar nuestra verdader esencia en este momento implica animarse a soltar estructuras que fueron necesarias, pero que hoy ya no acompañan.
Eso no es fallar.
Es evolucionar.

Si en este tiempo sentís incomodidad, culpa o una tensión interna difícil de explicar, no lo leas como un error.
Tal vez estás atravesando un pasaje: del sostener por obligación al elegir con sentido.

Y ese movimiento, aunque desafiante, suele ser profundamente liberador.

Gisele Della Corte

Selecciona tu moneda
USD Dólar de los Estados Unidos (US)
Abrir chat
¡Hola! 👋
¿En qué te podemos ayudar?