El mes de Nisán marca un inicio.
No solo en el calendario hebreo, sino a nivel interno.
Es el comienzo de un nuevo ciclo energético, una semilla desde donde se proyecta todo lo que se va a desarrollar en el año.
En la tradición Cabalística, Nisán está asociado con Aries, el primer signo del zodíaco.
Un signo de impulso, acción y comienzo.
Pero no se trata solo de empezar cosas.
Se trata de desde dónde empezamos.
Tu propio Egipto
Nisán está profundamente ligado a la salida de Egipto.
Pero este relato no es solo histórico.
Es un código.
Egipto representa el estado de esclavitud interna:
los patrones que se repiten…
las reacciones automáticas…
el deseo de recibir solo para uno mismo…
el miedo que nos mantiene en lo conocido…
Cada uno tiene su propio Egipto.
Y muchas veces, aunque sepamos que algo no nos hace bien, seguimos ahí.
No por falta de conciencia, sino porque hay algo más profundo que todavía nos condiciona.
La verdadera libertad
La libertad no es hacer lo que quiero.
Es dejar de estar dominado por lo que me controla.
Nisán trae una energía disponible para eso:para observar, cuestionar y transformar.
No es un cambio mágico.
Es un proceso que requiere presencia.
Porque solo cuando dejamos de reaccionar automáticamente,empezamos a elegir.
Los primeros 12 días: una semilla
Según la enseñanza Cabalística, los primeros 12 días de Nisán corresponden a los 12 meses del año.
Cada día contiene el potencial de un mes.
Lo que pensamos, sentimos y hacemos en esos días no es menor.
Va marcando una dirección.
No desde la exigencia, sino desde la conciencia.
Es una oportunidad para preguntarnos:
• ¿Desde dónde estoy actuando?
• ¿Estoy reaccionando o eligiendo?
• ¿Qué patrón necesito soltar?
Aries: la fuerza para atravesar
La energía de Aries aporta impulso, valentía y determinación.
Es la fuerza que nos permite atravesar lo incómodo, enfrentar conflictos y salir de la inercia.
Pero también trae desafíos: la impulsividad, la necesidad de tener razón, el foco en uno mismo.
El trabajo está en transformar esa energía.
Pasar del impulso automático a la acción consciente.
Un nuevo comienzo
Nisán es un mes de renovación.
Así como la naturaleza florece, también nosotros tenemos la posibilidad de iniciar algo distinto.
No desde la perfección, sino desde una elección más consciente.
Porque la libertad no aparece de un día para el otro…se construye…en cada decisión…
en cada reacción que logramos transformar… en cada momento en el que elegimos no volver a lo mismo.